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En esta sección
encontrarás información teórica para que tu práctica sea más
efectiva. Cualquier opinión o aporte a los textos
será muy bien
recibida. Podes escribir a
info@kalul.com.ar
El compromiso que he venido
adquiriendo todos estos años con mi trabajo diario, no seria tal sin
la pasión que me despierta el
estudio del cuerpo, de los cuerpos
particulares de cada uno de los que vienen en su búsqueda, con el
fin de ampliar su conocimiento.
Sabemos sobre lo importante que es un
entrenamiento corporal conciente y constante y los beneficios que
nos brinda, pero más allá
del placer que pueda darme el dedicar
mi tiempo a una actividad sana para todos, el interés por la
observación y el aprendizaje, me
lo ha dado cada uno y cada una de los
que vienen compartiendo conmigo las clases. Por esta razón,
agradezco a quienes trabajan
por estar mejor.
María Paz Guerrero - Kalül
Entrenamiento corporal conciente:
Al llevar la atención
a las acciones cotidianas, observando el modo en que las realizamos,
con qué musculatura o en qué posición
de nuestro cuerpo, estamos
entrenando, aprovechando al máximo nuestra “maquinaria”. Movimientos
como sentarnos, pararnos,
lavar los platos, vestirnos, exprimir
una naranja, pueden ser familiares para la mayoría de nosotros.
Nuestro cuerpo ha adquirido
en años una forma o dos de
realizarlos, pero posiblemente haya otras formas que aun no
conocemos, no probamos, y si nos
conectamos con lo que le pasa al
cuerpo cada vez que realizamos alguna de ellas, descubriremos
algunos detalles interesantes.
Sacándole el jugo al entrenamiento
• Por ejemplo, cuando exprimimos una
naranja, podemos notar entre otras cosas que trabajan los dedos, la
mano, la articulación
de la muñeca, del codo, del hombro,
el tríceps, bíceps, deltoides, extensores, pectorales, el trapecio
en la espalda, posiblemente
los músculos del rostro si ponemos
¨cara de hacer fuerza¨, y también descubriremos que aunque parezca
alejado, nuestro
abdomen trabaja! Te invito a hacer la
prueba y me contás!
• O la acción de este preciso
momento: estar leyendo frente a la computadora. Observá la posición
de tu columna, cabeza, brazos,
piernas y desde donde el cuerpo está
sosteniendo el equilibrio y tratá de organizarlo de la mejor manera
posible. Volvé a
observarlo al terminar el artículo.
Cambió? Qué cambió?
Algunos dirán que transformar un
movimiento diario en “ejercicio”, es difícil de lograr. Sin duda lo
es, si nunca lo hemos hecho.
Sin embargo, como la práctica de la
observación del propio cuerpo, la realización de ejercicios, y el
prestar atención al movimiento
están íntimamente relacionados,
necesitamos estar predispuestos a un trabajo conciente, decidir
estar aquí y ahora (durante las
clases de entrenamiento y en la
práctica diaria de cualquier movimiento) para ampliar nuestra
conciencia y a la vez conocernos
mejor a nosotros mismos. Entonces
comprobaremos cómo se necesitan mutuamente la práctica de ejercicios
y la observación de
los movimientos diarios, si lo que queremos es
lograr un intenso trabajo y alcanzar resultados más rápidamente.
Realizar ejercicios
pensando en lo que hicimos ayer, no nos dejará
trabajar con la mayor intensidad, y nos estaremos perdiendo las
novedades que
nos da el cuerpo hoy.
Conectar nuestro cerebro con cada músculo, de manera de poder
enviarles órdenes con mayor precisión, controlar mejor, evitar
movimientos bruscos, etc. no es tarea sencilla. A veces durante la
práctica de un ejercicio, decimos ¨se me levanta el hombro¨,
¨se me
mueve la pierna¨, sin percibir que ese hombro y esa pierna, que se
están moviendo sin nuestra decisión, (ya que el
ejercicio indica que
estén fijos), son también parte de nuestro cuerpo y en la conciencia
está la llave para ligar nuestro cerebro a
nuestro cuerpo, y que la
decisión de ¨no mover¨ ciertas partes y ¨mover¨ otras, se vea en una
acción, que podamos sentir ese
control.
Podemos decir entonces que con tan solo llevar la conciencia al
cuerpo durante un movimiento x, estaremos haciendo un trabajo
de prevención y auto curación muy
valiosos: podremos evitar lastimarnos, contracturarnos menos,
fortalecer zonas que sentimos
débiles, relajar otras que sentimos
demasiado fuertes.
Una propuesta conciente:
Elegí dos o tres acciones o
movimientos que hacés diariamente y observalos. Que conclusiones has
podido sacar en cuanto a la
musculatura que entra en juego, la
forma de respirar durante la accion, etc? Tu estado es tenso,
relajado? Tu posición es la que
considerás más eficiente? Cuando
vayas a tu próxima clase de Pilates, danza, yoga, aparatos o
cualquier trabajo corporal tratá de
recordar esas conclusiones que habías
sacado. Podes relacionar con algún ejercicio esa acción de tu vida
diaria? Probalo! Y estarás
aprovechando mucho mejor tu
entrenamiento.
Y a propósito de la propuesta de tres
párrafos más arriba…ha cambiado la posición de tu cuerpo durante la
lectura de este
artículo? Pensálo!
Septiembre 2009 - Por María Paz
Guerrero - Kalül
Si querés compartir tus conclusiones,
escribinos a
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Para curiosos y buscadores:
Quisiera compartir y sugerir a quien quiera investigar, una
bibliografia de gran valor, que algunos de ustedes me han acercado,
como “La
estabilidad de la espalda”, de Christopher Norris, que hemos
estudiado con Lic. Anibal Scharovsky los que formamos parte del
proyecto
Salud Vertebral, “El cuerpo tiene sus razones” de Therese Bertherat,
cuyo ejemplar de los años setenta compartió conmigo Beba Botta y
“Anatomía para el Movimiento” de Blandine Calais-Germain,
“Bioenergética” de Alexander Lowen, “Pilates en el Embarazo”, de
Michael King
y Yolanda Green, Fedora Aberastury, “Escritos. Sistema Conciente
para la técnica del movimiento”, cuyos manuscritos han sido
compilados
en este libro por sus discípulas “Una aproximación a la técnica de
Matías Alexander”, de Claudio Frydman, regalo de Rhea Volij y
“Conversaciones con Gerda Alexander”, de V. Hemsy de Gainza, un
regalo de mi suegra, Chini, que me ha hecho saber más acerca de la
Eutonía. Todos ellos me han hecho ver lo relacionadas que están las
distintas disciplinas que se comprometen con la salud y el bienestar
y
lo importante que es la amplitud de pensamiento, el poder absorber
de cada técnica lo bueno que ofrece, sin fanatismos.
Dar y Recibir…Tomar Aire
“(…) la energía se produce [no viene del exterior], y el oxígeno,
elemento necesario para su producción, no se recibe. Se toma.
Como el placer”. T. Bertherat
Es interesante cómo todos estos autores y muchos otros que no están
mencionados arriba, hacen hincapié en la respiración, y nos
aproximan a un modo de respirar particular, y aunque hay sutiles
diferencias en el cómo, todos destacan la importancia de estar
conciente
y observar la propia respiración, tanto al movernos como en
reposo. Las preguntas que me han surgido al respecto son: cómo un
acto tan
natural y “automático”, puede transformarse tanto a lo largo de
nuestra vida? En qué está nuestro pensamiento mientras respiramos en
cada momento? Hemos perdido esta conexión con un acto tan sano, con
tanto poder de transformar, de aliviar angustias, tensiones,
pensamientos? Parece ser evidente que el modo de vida occidental
contemporáneo y principalmente urbano, nos ha hecho desconectar
el pensamiento de la acción, entendida como movimiento, y así como
muchas veces una parte del cuerpo “se mueve” fuera de nuestro
control, la respiración está tan automatizada y confiamos tanto en
su respuesta, que deja de importarnos…sin embargo: hay muchas cosas
más importantes para hacer que respirar, (este primer contacto con
el mundo, con el aire, que tuvimos al nacer)? Si nos proponemos
conocernos más a partir de observar la respiración y descubrir las
distintas maneras de hacerlo que pueden habitar un mismo cuerpo en
cada circunstancia, notaremos que no estamos tan lejos de sentirnos,
de encontrar los tesoros y los vicios que albergamos, de
corregirnos,
de tener mayor confianza, de elegir...
Si respiramos sin tensión durante el movimiento, lo cual puede
lograrse voluntariamente desde un estado de concentración profunda,
y
lo hacemos con la intención de “lo circular”, de que no haya cortes,
retención del aire al exhalar o inhalar, no hay lugar a provocar
tensión,
no hay peligro de lesión, y cada ejercicio se volverá un “piso” para
lo que venga luego, para avanzar, sin esperar nada más que el
bienestar.
Al sumar el movimiento a la respiración y buscar que la respiración
sea quien ordena el movimiento y no a la inversa, estaremos
realizando
los ejercicios de nuestro entrenamiento, pensando en reiterar el
movimiento como un modo de estar presente en cada repetición, (y no
como una repetición mecánica y meramente física), haciendo que cada
ejercicio se vuelva de un modo circular, un único movimiento.
El “movimiento circular”, a su vez, nos propicia la producción de
energía, dándonos una sensación de renovación, perceptible en el
cuerpo
físico, pero también en los planos energético y emocional. Esta es
la razón por la cual sentimos placer al realizar un entrenamiento
corporal
conciente y se nos vuelve necesario conectarnos con ese placer. Y
recordando la frase de T. Bertherat citada más arriba, si “el cuerpo
lo
necesita”, por qué no tomarlo? Pensalo!
Mayo 2010 - Por Maria Paz Guerrero - Kalül
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Pilates es bueno? O es malo?
En cuanto a la duda de si el Pilates es bueno o es malo, nos
preguntamos si un método
(del griego meta -más allá- y hodos –camino-, o lo
que podríamos traducir como camino o vía para llegar más allá) puede
ser malo o bueno en sí mismo... En realidad, un método consta de
principios o “pasos” específicos teóricos, pero luego, en la
práctica, asumiéndose siempre como una interpretación (subjetiva)
del método,
es fundamental la manera de trabajarlo, y tanto o más la
responsabilidad y la conciencia de quien transmite, pero también de
quien busca
aprenderlo.
Como todo Método, Pilates tiene sus principios, sus ejercicios
determinados y en ellos nos basamos para generar nuestra propia
manera
de “llegar más allá”, y nuestra propia manera de transmitir este
método centenario. Pero: de qué manera nos basamos en ellos? Qué
lectura hacemos de estas 6 palabritas? Ningún instructor de Pilates
las desconoce y pueden recordarse fácilmente: Control,
Centralización,
Fluidez, Precisión, Concentración, Respiración. El asunto es cómo
trabajar con estos términos. Pueden trabajarse separadamente,
intentar
que un ejercicio parta del centro, que otro sea fluido, que el
siguiente sea preciso, o dejar librado al azar lo que suceda en la
práctica.
Nuestra intención y la de muchos otros, en cambio, es ejercitar para
lograr que estos principios trabajen juntos, al mismo tiempo, en
cada
repetición y en cada ejercicio. Por supuesto, es el camino más
largo, el más difícil, el que implica un mayor compromiso de quien
lo practica
y una minuciosa observación de quien lo está enseñando. Pero no
existe para nosotras otra manera posible de transmitir este método.
Solo así cobra sentido que sea un método centenario y que cada vez
más gente busque practicarlo. No podemos negar que muchas cosas
han sucedido desde que Pilates ha creado su método, al que llamó “Contrología”,
y desde entonces hemos sido moldeados por nuevas
formas de concebir el cuerpo desde el psicoanálisis, la filosofía,
la biología, la historia, la física, la introducción y fusión de
disciplinas orientales
en la kinesiología, por movimientos migratorios, de intercambio
cultural y económico, guerras... Y el método Pilates debe nutrirse
de estos
cambios, y quienes lo aprovechamos, debemos seguir interviniendo de
manera activa, indagar en este método que durante décadas viene
funcionado exitosamente en la cultura occidental. Proponemos
investigar, desarrollar, si lo que buscamos, en última instancia, es
ir a favor
de
lo que ya está sucediendo: vivir de una manera más sana, más
responsable y más libre.
Y así como tomamos partido sobre cómo leer los principios, también
lo hacemos al proponer los ejercicios. Para nosotras cada ejercicio
es
un experimento, para probar cómo una propuesta determinada funciona
en el propio cuerpo, y no para llegar a un resultado o alcanzar
un número determinado de repeticiones. Al entrenar regularmente,
estas cosas se darán como una consecuencia natural. Nos ocupamos
entonces de lo más difícil, de tomar registro desde los sentidos y
desde allí poder crear imágenes que sostengan en la conciencia lo
aprendido, experimentar cada momento como único, intentando que los
principios se vean reflejados en la acción de cada cuerpo, que
es también único, y está atravesado por muchos otros métodos a la
vez, incluyendo el método Pilates.
Proponemos simplemente estar presentes, ahí donde puede suceder el
cambio, que es en cualquier momento! Y no cuando “llegues al
nivel avanzado”.
Frente a esta realidad, hablar de que Pilates es bueno o malo,
efectivo o dañino, no parece muy constructivo, no es cierto? Más
bien
nos cierra la posibilidad de búsqueda personal. Y solamente esta
búsqueda puede darnos una respuesta real, por estar justamente
apoyada en la experiencia, que es real!
Así, no hemos dejado de avanzar en el conocimiento del cuerpo en
general y del propio en particular. Y a esto le damos un valor
único.
Y entonces: Es bueno? Es malo?
Febrero
2011 - Por Daniela Molini y María Paz Guerrero – Kalül
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